Acontecimientos
El relato
comienza con José despertando es su cuarto, como en cualquier día normal. El primer
personaje que se nos presenta es la vieja Juana, quien es la encargada de hacer
el aseo de los cuartos, podemos apreciar la forma brusca en que José trata a la
anciana, él se justifica diciendo que solo porque no tiene dinero la anciana no
limpia su cuarto. Luego de quejarse y reclamarle a la vieja Juana. José se
encuentra con Elena la esposa tuerta de Pedro Cuenda, quien es un amigo
borracho de él; quien le lleva a Yuco, su hijo, para alegrarle el día pero aun
así se nos muestra aun José desganado; hasta que escucha a Pedro tocar su
violín y aunque diga que le molesta, en el fondo ama las melodías que toca su
mejor amigo.
Ese mismo
día en la tarde, su amigo Pedro Serpa llega acompañado de Horco, quienes lo van
a buscar para asistir a una fiesta en la casa de Ignacio Jamba, sus dos amigos
ya se encontraban borrachos sí que él fue quien los guio camino a casa de
Jamba. Cuando llegaron al lugar se encontraron con mucha gente conocida para
ellos, pero la persona que llamó particularmente la atención de nuestro
protagonista, fue la guapa Ester, de quien José se sentía enamorado; y esa fue
su noche de suerte ya que por ciertos motivos Ester terminó llorando sobre sus
brazos.
Pero no todo podía ser tan feliz, dado que su
amigo Serpa quien anhelaba volver a ser enlistado en la milicia recibió la
triste noticia de parte del oficial Orza de que no sería re enlistado. Al principio
no se puede ver con exactitud qué es lo que siente en ese momento Pablo. Luego de
estos sucesos, los amigos deciden retirarse, además ya todos se encontraban
borrachos y nadie se encontraba en condiciones para seguir disfrutando de la
noche.
José al ser
el más cuerdo, es el encargado de llevar a Pablo a su dormitorio, luego de
asegurarse de que Serpa estuviera bien, José decide salir al patio, donde se
sienta en una banca en la oscuridad, a pensar en todo lo que había ocurrido, en
ese momento llego la tuerta Elena, quien se sentó junto a él, ella comenzó a
comentarle lo mal que estaba su relación con su esposo, que él se había ido y
lo más probable es que volviera en un par de días como lo acostumbraba a hacer.
En ese mismo momento Elena se puso a llorar se apoyó en el pecho de José, y de
un instante a otro se estaban besando,
Elena fue la primera en acercarse y José no dudó en continuar el beso.
Luego de que
cada uno se retiró a sus respectivos dormitorios, José sintió ruido en el
pasillo, era tanto el escándalo que había afuera que no tuvo más remedio que
salir a observar que pasaba, y se encontró a todos los inquilinos afuera de la
misma puerta, su curiosidad fue tanta que se dispuso a preguntar qué sucedía,
un par de hombres le dijeron que había alguien adentro pero que no sabían quién
era. Después de llamar a la puerta sin tener alguna respuesta se determinaron derribarla.
Cuando esta cedió, José pudo ver quien se encontraba en el interior del cuarto,
y para su mala suerte era su queridísimo amigo Pablo quien estaba muerto.
Pasado unos días
de este lamentable acontecimiento, José se encuentra feliz, ya que tiene
dinero, no se sabe bien de donde lo ha sacado; tiene muchas cosas en mente que
le gustaría hacer en ese momento.
Cuando Ester
se entera de que José se ha vuelto una persona adinerada, va hablar con él para
que se vayan a vivir juntos, puesto que según lo que dice ella las cosas con
Ignacio no van bien. José sin dudar acepta la petición de Ester. Sí que se van
a un nuevo cuarto de alquiler, donde llega Ignacio quien invitado por José,
dado que él busca saber qué es lo que realmente sucedió entre ellos. Pero
Ignacio termina enfadándose y se marcha.
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| Extraído de SDPnoticias.com https://www.sdpnoticias.com/la-vida-triste-y-miserable |
Pasados unos
día llega una mujer al cuarto, pidiendo que se le pagara el alquiler ya que era
la dueña, José se encuentra confundido, visto que él le entregó el dinero a
Ester, quien se había marchado a eso del mediodía. Ahí fue cuando Gilvo
comprendió que Ester lo había abandonado y le había robado todo su dinero.
José no tuvo
más remedio que volver a su antiguo cuarto pero cuando llegó al lugar se enteró
que este se encontraba ocupado por alguien más. Esta fue una noticia desoladora,
así que no tuvo más remedio que dormir en la calle.

Me dejas a mí como la mala de la historia, pero nunca me dijiste que besaste a la tuerta de Elena, ¿Acaso Pedro sabe? ¿Dónde quedo ese amor que dijiste que me tenías?, con las cosas que dices de mí no pienso volver nunca.
ResponderEliminarEster
Yo también recuerdo ese momento espantoso, en el que logramos abrir la puerta y cuando vimos el cuerpo del difunto Pablo en ese cuarto. Creo que a pesar de sus tratos siento pena por usted señor Gilvo, ojalá descanse en paz su amigo.
ResponderEliminarJuana
Mi querido José, no sabes cómo mis labios recuerdan ese beso en la oscuridad de la noche, no me importa que Pedro se entere, si pasa todos los días borrachos, espero que algún día decidas estar conmigo. Y recuérdalo soy solamente tuya.
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